El José Clemente Barros Picón.
Tambien le llaman El Compadre, el Pepito, el José, el Maestro, el hermano, el hijo, el tío, el vecino… y hoy, para mí, simplemente papishe. Un nombre que salió de lo nietos al no poder pronunciar papi José de niños…
Pero antes de ser todo eso, un día fuiste ese hermoso bebé de la mamaita Teresa, a la que tanto soñabas y que seguramente hoy te recibió nuevamente entre sus brazos.
Muchos dicen: “Yo tuve el mejor papá del mundo”. Y es verdad, porque para cada hijo, su padre siempre será el mejor. Pero contigo esa frase toma un significado todavía más grande, porque muchas personas que están aqui y que no fueron tus hijos alguna vez dijeron: “Él fue como mi padre”.
Y eso, papi, habla de la clase de hombre que fuiste.
Desde pequeño me acompañaste en mis travesuras. Yo quería desarmarlo todo, y tú, en lugar de regañarme, me compraste mi primer cautín, mi primer multímetro y mis primeros destornilladores. Resultado de esto: Me enseñaste que las cosas no siempre se botan… muchas veces se pueden reparar.
Y creo que esa enseñanza me acompañará toda la vida.
Me enseñaste también que un regalo no vale por lo que cuesta, sino por el amor que lleva dentro. Que una flor podía tener más valor que un iPhone, si se entregaba con el amor que tu lo hacias
Porque así eras tú, papi She.
Si alguien tenía diez panes y daba cinco, podía sentirse generoso. Pero tú, si tenías un solo pan, eras capaz de compartirlo entero, aun sabiendo que era el único que tenías, esa generosidad no tiene precio…
Me enseñaste el amor por los carros, desde aquel carro volante que durante tantos años pintamos de mil colores con tu soplete, en la terraza donde siempre te pegabas tu Ruca! Y en tu taller, en donde después le llamaríamos nuestra Galería José Clemente, aprendí contigo que las cosas hechas con las manos tienen un valor que no siempre se puede medir con dinero.
Porque tú nunca trabajaste solamente para ganar dinero.
Trabajaste para llenar de amor a tu amore y a tus hijos.
También me enseñaste paciencia y nobleza. Sembrabas tus rosas, esperabas pacientemente a que florecieran y luego las cortabas para regalárselas a mi mami, a mis hermanas, a tus nietas, a hasta mi esposa… porque siempre encontrabas una manera de dar amor del bueno.
Y como olvidar el silbido de “queremosssss cafeeee!” Lo llevaremos en el corazon Todos los días a las 4 de tarde…
Y nos enseñaste lo que significa ser un guerrero.
Después de aquellos 32 días en UCI, saliste adelante. Nosotros le pedíamos a Dios que te sacara y te diera otra oportunidad, que nos permitiera seguir teniéndote y, sobre todo, que nos permitiera decirte cuánto te amábamos.
Y Dios nos escuchó. Nos dio ese milagro!
Nos regaló más tiempo contigo. Nos permitió abrazarte, mirarte y decirte tantas veces:
“Te quiero mucho, papi.”
Y tú siempre respondías:
“Yo más mijo.”
Hoy entiendo que esos momentos fueron un regalo de Diosito.
El tiempo fue inclemente, papi. Te fue haciendo más viejito, más cansado, y eso nos dolía… pero también era una bendición poder tenerte un día más.
Hoy ese día llegó.
Y aunque nos duele el alma dejarte ir, me quedo con todo lo que nos enseñaste, con tus recuerdos, con tus rosas, con tus cuadros, con tu taller, con tus manos trabajadoras y, sobre todo, con tu manera inmensa de amar.
Papito, no vamos a dejar sola a tu amore. Como siempre, vamos a estar junto a ella, acompañándola y tratando de llenar, aunque sabemos que nunca podremos reemplazar, el vacío enorme que deja tu ausencia.
Y vamos a seguir dedicándole vuestro vals, “Pásate a mi lado”, para que mami cada vez que lo escuche sienta ese amor infinito que siempre le tuviste.
Papi…
Te voy a extrañar muchísimo.
Gracias por enseñarme, por cuidarme, por acompañarme, por consentirme en mis travesuras y por haber sido mi maestro en tantas cosas de la vida.
Gracias por haber sido mi papá.
Te quiero mucho, papi.
Y aunque hoy ya no pueda escucharte decirlo, me quedo para siempre con aquella respuesta que tantas veces me diste:
Mi sentido pésame a mi hermana Julia Daisy Mariela Rodrigo y Katherine que Dios les de mucha resicnacion para poder asimilar la pérdida tan grande de un maravilloso hombre que fue un excelente hijo, esposo, padre cuñado y amigo que descanse en paz Dios le tenga en su santa gloria mi querido José Barros, siempre le llevare en mi corazón expreso mis condolencias de parte de Edgar y Eulalia
Mi Papi José, a pesar de que ya hablé con usted, su nieta Annie le escribe este mensaje para agradecerle por haber sido el mejor abuelo que Dios regalo a esta familia. Un hombre que nunca se cansó de brindar amor a quienes conoció, sus nietos se quedan en Paz de saber que se ganó el cielo y que Diosito se llevó a su mejor guerrero. Un abuelo valiente, artista, bailarín que todos conocieron y se llevan un recuerdo hermoso en cada uno de sus corazones. El mural que me pintó será recordado por el resto de mi vida y sin duda tiene un valor único y especial! Sus manos son mágicas, creativas, y tuvieron el poder más grande de abrazar y amar a todos. Me quedaré por siempre con el recuerdo de esa sonrisa y ese abrazo que nunca me faltó de usted ( igual que el cafecito de la tarde), gracias por nunca perder su esencia. LE AMO MILLONES. El cielo está de fiesta. Su equipo estará aquí para cuidar de su esposa Mami yuli.
Don José ya descansa en la paz de Dios… A toda su estimada familia nuestras mas sentidas condolencias de parte de la Familia Aguirre Jara. Un abrazo solidario a la distancia
Tio jose le recordaremos siempre por ser esa exelente persona intachable gracias tio por esos consejos que siempre nos daba le quiero mucho tio la enegdota qué siempre me llevare es la de el carrito blanco la ambulancia de esa puerta que alguna ves dije que le hija a pagar pero usd envés de enojarse me miró se sonrio y me abrazo gracias tio
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José Rodrigo Barros Calle. says
26 septiembre, 2026-3:44 pmPapi…
El José Clemente Barros Picón.
Tambien le llaman El Compadre, el Pepito, el José, el Maestro, el hermano, el hijo, el tío, el vecino… y hoy, para mí, simplemente papishe. Un nombre que salió de lo nietos al no poder pronunciar papi José de niños…
Pero antes de ser todo eso, un día fuiste ese hermoso bebé de la mamaita Teresa, a la que tanto soñabas y que seguramente hoy te recibió nuevamente entre sus brazos.
Muchos dicen: “Yo tuve el mejor papá del mundo”. Y es verdad, porque para cada hijo, su padre siempre será el mejor. Pero contigo esa frase toma un significado todavía más grande, porque muchas personas que están aqui y que no fueron tus hijos alguna vez dijeron: “Él fue como mi padre”.
Y eso, papi, habla de la clase de hombre que fuiste.
Desde pequeño me acompañaste en mis travesuras. Yo quería desarmarlo todo, y tú, en lugar de regañarme, me compraste mi primer cautín, mi primer multímetro y mis primeros destornilladores. Resultado de esto: Me enseñaste que las cosas no siempre se botan… muchas veces se pueden reparar.
Y creo que esa enseñanza me acompañará toda la vida.
Me enseñaste también que un regalo no vale por lo que cuesta, sino por el amor que lleva dentro. Que una flor podía tener más valor que un iPhone, si se entregaba con el amor que tu lo hacias
Porque así eras tú, papi She.
Si alguien tenía diez panes y daba cinco, podía sentirse generoso. Pero tú, si tenías un solo pan, eras capaz de compartirlo entero, aun sabiendo que era el único que tenías, esa generosidad no tiene precio…
Me enseñaste el amor por los carros, desde aquel carro volante que durante tantos años pintamos de mil colores con tu soplete, en la terraza donde siempre te pegabas tu Ruca! Y en tu taller, en donde después le llamaríamos nuestra Galería José Clemente, aprendí contigo que las cosas hechas con las manos tienen un valor que no siempre se puede medir con dinero.
Porque tú nunca trabajaste solamente para ganar dinero.
Trabajaste para llenar de amor a tu amore y a tus hijos.
También me enseñaste paciencia y nobleza. Sembrabas tus rosas, esperabas pacientemente a que florecieran y luego las cortabas para regalárselas a mi mami, a mis hermanas, a tus nietas, a hasta mi esposa… porque siempre encontrabas una manera de dar amor del bueno.
Y como olvidar el silbido de “queremosssss cafeeee!” Lo llevaremos en el corazon Todos los días a las 4 de tarde…
Y nos enseñaste lo que significa ser un guerrero.
Después de aquellos 32 días en UCI, saliste adelante. Nosotros le pedíamos a Dios que te sacara y te diera otra oportunidad, que nos permitiera seguir teniéndote y, sobre todo, que nos permitiera decirte cuánto te amábamos.
Y Dios nos escuchó. Nos dio ese milagro!
Nos regaló más tiempo contigo. Nos permitió abrazarte, mirarte y decirte tantas veces:
“Te quiero mucho, papi.”
Y tú siempre respondías:
“Yo más mijo.”
Hoy entiendo que esos momentos fueron un regalo de Diosito.
El tiempo fue inclemente, papi. Te fue haciendo más viejito, más cansado, y eso nos dolía… pero también era una bendición poder tenerte un día más.
Hoy ese día llegó.
Y aunque nos duele el alma dejarte ir, me quedo con todo lo que nos enseñaste, con tus recuerdos, con tus rosas, con tus cuadros, con tu taller, con tus manos trabajadoras y, sobre todo, con tu manera inmensa de amar.
Papito, no vamos a dejar sola a tu amore. Como siempre, vamos a estar junto a ella, acompañándola y tratando de llenar, aunque sabemos que nunca podremos reemplazar, el vacío enorme que deja tu ausencia.
Y vamos a seguir dedicándole vuestro vals, “Pásate a mi lado”, para que mami cada vez que lo escuche sienta ese amor infinito que siempre le tuviste.
Papi…
Te voy a extrañar muchísimo.
Gracias por enseñarme, por cuidarme, por acompañarme, por consentirme en mis travesuras y por haber sido mi maestro en tantas cosas de la vida.
Gracias por haber sido mi papá.
Te quiero mucho, papi.
Y aunque hoy ya no pueda escucharte decirlo, me quedo para siempre con aquella respuesta que tantas veces me diste:
“Yo más mijo.”
Rodri.
Eulalia says
26 septiembre, 2026-3:43 pmMi sentido pésame a mi hermana Julia Daisy Mariela Rodrigo y Katherine que Dios les de mucha resicnacion para poder asimilar la pérdida tan grande de un maravilloso hombre que fue un excelente hijo, esposo, padre cuñado y amigo que descanse en paz Dios le tenga en su santa gloria mi querido José Barros, siempre le llevare en mi corazón expreso mis condolencias de parte de Edgar y Eulalia
Anahi Carpio says
26 septiembre, 2026-3:40 pmMi Papi José, a pesar de que ya hablé con usted, su nieta Annie le escribe este mensaje para agradecerle por haber sido el mejor abuelo que Dios regalo a esta familia. Un hombre que nunca se cansó de brindar amor a quienes conoció, sus nietos se quedan en Paz de saber que se ganó el cielo y que Diosito se llevó a su mejor guerrero. Un abuelo valiente, artista, bailarín que todos conocieron y se llevan un recuerdo hermoso en cada uno de sus corazones. El mural que me pintó será recordado por el resto de mi vida y sin duda tiene un valor único y especial! Sus manos son mágicas, creativas, y tuvieron el poder más grande de abrazar y amar a todos. Me quedaré por siempre con el recuerdo de esa sonrisa y ese abrazo que nunca me faltó de usted ( igual que el cafecito de la tarde), gracias por nunca perder su esencia. LE AMO MILLONES. El cielo está de fiesta. Su equipo estará aquí para cuidar de su esposa Mami yuli.
Maritza Jara says
26 septiembre, 2026-2:58 pmDon José ya descansa en la paz de Dios… A toda su estimada familia nuestras mas sentidas condolencias de parte de la Familia Aguirre Jara. Un abrazo solidario a la distancia
Sylvia says
26 septiembre, 2026-2:42 pmescribire nuestra historia a que el mundo sepa el gran papá que tengo. love you Rey de mi vida
Cristian mejia says
25 septiembre, 2026-9:05 pmTio jose le recordaremos siempre por ser esa exelente persona intachable gracias tio por esos consejos que siempre nos daba le quiero mucho tio la enegdota qué siempre me llevare es la de el carrito blanco la ambulancia de esa puerta que alguna ves dije que le hija a pagar pero usd envés de enojarse me miró se sonrio y me abrazo gracias tio
katherine says
25 septiembre, 2026-7:10 pmle amo papito