JOSE LEONCIO BERMEO PESANTEZ 15 julio, 1928 - 15 enero, 2025

Mensajes(6)

  1. Responder
    Amelia Auquilla says

    Fuerza a toda la familia no va a hacer fácil superarlo🕊️

  2. Responder
    Anónimo says

    Mientras viajaba para despedirnos tantos recuerdos venían a mi mente… como olvidar si mi infancia la viví junto a ustedes abuelitos. Hoy con nostalgia pienso en tus relatos, “los cuentos que eran verdad “, los juegos de cartas, incluso el olor a café recién preparado que inundaba con su aroma la casa, esa casa grande que acogía a toda la familia. Te llevas una parte de mí, gracias por todo lo que sembraste en mi.
    Hasta siempre Don Pepito.

  3. Responder
    Anónimo says

    Mientras viajaba para despedirnos tantos recuerdos venían a mi mente… como olvidar si mi infancia la viví junto a ustedes abuelitos. Hoy con nostalgia pienso en tus relatos, “los cuentos que eran verdad “, los juegos de cartas, incluso el olor a café recién preparado que inundaba con su aroma la casa, esa casa grande que acogía a toda la familia. Te llevas una parte de mí, gracias por todo lo que sembraste en mi.
    Hasta siempre Don Pepito

  4. Responder
    Anónimo says

    Querido padre se que te fuiste para estar junto a mi madre y mi hermano. Y en el lugar que estén me cuiden y protejan siempre.
    Tu hija Narcisa

  5. Responder
    Anónimo says

    Desde que tengo memoria, llevo recuerdos Tuyos en mi mente, como la veces que me cuidabas, me hablabas, me hacías chistes, me dabas dinero para comprarme mi platanito de limón, me preguntabas cómo me va en la escuela, o las veces que me ponías mentol chino en los ojos por molestarme para que llorara, la vez que el gallo que tenías me siguió por toda la casa y tú te matabas de risa, lo cascarrabias que eras cuando algo no te gustaba o no se hacía como tú querías, cuando nos ponías piedras en la mochilas, o en los zapatos.
    Y como olvidarme de las tantas veces que en mi mente inocente de niña me vendías los gatitos que tenías en “100 centavos” y yo corría a pedirle a mi papá, para pagarte los 100 centavos que me pedías, y eso es algo de lo que te agradezco, haberme compartido tu amor por los animalitos es la mejor herencia que me pudiste dejar. Jamás voy a olvidar tu cara de felicidad cuando alguien o yo llegábamos a dejarte un gatito para que te haga compañía y así llegó el Paquito, tu fiel compañero, siempre te voy a recordar sentado en tu mueble tomando sol con tu compañero.
    Gracias por habernos permitido compartir contigo tantos momentos de nuestra niñez y adolescencia, por permitirnos jugar carnaval y hacer desastres en tu casa, y tu solo veías y te reías. Por darme café todas las veces que llegaba a verte. O por burlarte de mí cuando trataba de ponerte un suero y no lograba canalizarte cuando estabas deshidratado diciendo que no sabía nada.
    Una de las últimas veces que te vi te conté que iba a hacer la rural lejos, y entre risas me dijiste que te trajera una novia para que te cocinara rico, y que te trajera cocadas para que pruebes y no pude cumplirlo, solo le agradezco a Dios porque pude despedirme de ti y pedirte la bendición.
    Gracias por tan lindos recuerdos que me dejas mi Don Pepito, gracias por haber sido el mejor abuelito para mí, por siempre estar pendiente y tratarme bien, te llevas una parte de mi corazón y me dejas un vacío inmenso, ahora a quien le llevaré los quimbolitos que tanto te gustaban. Sin duda todo será diferente, ya no te encontraré sentado junto a tu Paquito y tu oso, ellos sé que también te extrañarán. Tu casa estará completamente vacia sin tu presencia.
    Descansa en paz Abuelito José 🕊️❤️✨ hasta pronto.

  6. Responder
    Narcisa Bermeo says

    Abuelito Pepe, abuelito Wolverine; en mis recuerdos más remotos estás tú!, las bromas que solías hacernos a todos, sin darme cuenta que estabas sembrando y dejando huella en mi corazón, siempre defendiéndome, cambiándome los sucres por dólares para comprarme una golosina, dejando piedras en mi mochila, bajándole el pantalón al que se descuidaba y dejándonos jugar carnaval en tu casa. Cuando fui adolescente te vi con la ilusión que compraste ese terreno en yunguilla para sembrar y poder comer humitas o choclos en semana santa, crecí más y vi como te encargaste de mi abuelita y el corazón vacío que te dejó su partida, vi como le molestabas al Mati dándole caramelos picantes, pregúntame que como le va en la escuela y si sigue siendo un maleta en el fútbol, sin darme cuenta estuviste en cada etapa de mi vida, me preguntabas si ya soy el ladrón con título para el cual estudié tanto tiempo (abogado). El mote no sabe igual sino lo cocinas tú, ese que nos dabas en una taza de loza con tocte y queso, sabía diferente cocinado en leña hasta su punto no sé si perfecto pero si al que me gusta. El ecuavolley, era más fácil encontrarte en alguna cancha viendo un partido de desconocidos que en tu casa, Los domingos cuando mami nos llevaba a visitarte sabíamos que la comida tenía que ser con algo de carne porque el pollo o mariscos no eran tan de tu agrado, también me acordé de la moto que tanto soñaste y nunca te compraste, que ya te imaginabas estar subido en una y yéndote a quien sabe dónde. Si me gusta caminar o trotar es por ti, porque siempre que te veía caminado para sembrar en alguno de tus terrenos y evidenciando tu buen estado de salud. Me prestabas tu émbolo para hinchar mi pelota o las llantas de mi bici, como olvidar cuando me robaron mi bici, querías regalarme tu reliquia y no la acepté porque sólo tú te veías bien en ella. Si la familia estaba en carnaval, navidad o tu santo fue por ti. Agradezco tanto haberte disfrutado, sin embargo, siento que no fue suficiente, porque te llevas un pedazo de mi corazón que nunca se repondrá y esperará encontrarte algún día. Hasta pronto Don José.

Escribe un mensaje a Narcisa Bermeo Cancelar

El tamaño máximo de subida de archivos: 1 MB. Puedes subir: imagen, vídeo. Los enlaces a YouTube, Facebook, Twitter y otros servicios insertados en el texto del comentario se incrustarán automáticamente. Suelta los archivos aquí

Contáctenos